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CUANDO LA VIDA SE CONVIERTE EN UN RETO DIARIO

¿Te has preguntado alguna vez cómo te sentirías si la vida que conoces se viera truncada por algo inesperado como un accidente o una enfermedad? Es un proceso de empatía complicado si no te ocurre pero en este pequeño post trataremos de que te sientas identificado con nuestro protagonista.

Su nombre es Víctor Tasende y él conoce de primera mano esa sensación de impotencia. En 2005 sufrió un accidente en una piscina que  le dejó con una tetraplejia parcial. Es un gladiador, un gran luchador que se ha enfrentado al monstruo más grande que pueda existir: el miedo.

Queremos que le conozcáis y que al igual que nos sucedió a nosotros con él, os contagie del saber vivir y el entusiasmo que pone en todo lo que hace.

 

 “La peor desgracia de mi vida fue el  mejor regalo de mi vida”,  esta frase es tuya, ¿por qué consideras el accidente un regalo?

Sin duda ese hecho ha dado el resultado de lo que soy ahora, toda la suma de lo que he hecho, emprendido y llevado a cabo, es debido a la peor y mayor desgracia de mi vida. Ya desde el primer momento, aun sin saber cómo ni cuándo podría proseguir con mi vida de una forma normal y natural, comprendí que había vuelto a nacer, y que todo lo que me rodeaba, todo lo que estaba viviendo y lo que venía no era bueno, y todo lo negativo estaba ahí, pero solo necesitaba una razón por la que luchar, y que de nada serviría luchar si yo no podía de mi lado.

 A día de hoy es fácil decirlo estando como estoy, pero en su día, ni con la mayor imaginación yo mismo pensaba que podría estar y hacer lo que hago, si no que fue trabajo cada día, sumando cada momento, cada fase, en lo bueno y en lo malo, y en todos los aspectos de la vida, y así sigo sumando cada día,  y ni tan siquiera hoy en día imagino lo que vendrá, si no que aprovecho este regalo para luchar cada día. 

¿A qué retos te has enfrentado después del accidente?

Mi principal reto tras el accidente fue volver a retomar mi vida de la mejor manera  posible, adaptarme y pelear cada día, de esa manera el primer momento y que más recuerdo fue llegar a mi casa, y ver como quitaban las alfombras, porque no daba cruzado una simple alfombra, su altura hacía que no pudiera cruzar una habitación, y pese a lo fácil que era quitarlas, días después me enfrente a esa alfombra, y desde entonces, a todo lo que me viene. 

Así fue como usé el deporte como vía de recuperación y esfuerzo. Me embarqué en una trainera en Perillo surcando los mares, pedaleé cruzando  el desierto durante siete días, nadé y corrí cada día para realizar mi primer Ironman… Todo ello entrenando en tiro con arco olímpico, badminton, maratones y demás de por medio, sumando cada día, peleando con las secuelas, con las dificultades y subiendo peldaño a peldaño hacia mi objetivo. 

¿Cómo es tu rutina un día cualquiera?

Durante once meses, de lunes a viernes me levanto temprano para ir a trabajar, afrontar mi jornada de trabajo, después entrenar dos, tres, cuatro horas,  realizar las labores de casa, porque vivo solo, compartir  tiempo con amigos y familia, y gestionar mis redes sociales y canales de vídeo.

Durante los fines de semana me levanto aún más temprano para entrenar cinco, seis o siete horas cada día, prepararme todas mis rutinas semanales o mensuales, atender y contestar a todo lo que por la semana no puedo en mis redes, y atender al trabajo si es necesario, además de vivir buenos momentos con mi familia y amigos.

Cuando llega mi mes de vacaciones  cumplo mi promesa de realizar el camino de Santiago, por haber vuelto a caminar.

Muchas veces es difícil llevarlo todo a cabo y se sacrifican cosas, como horas de sueño, pero si quieres algo, y lo quieres con fuerza, y consigues estar motivado, lo demás no importa.

¿Qué te dicen tu familia y amigos a día de hoy?

Lo cierto es que a día de hoy ya no ven nada por imposible. Pocas cosas les sorprenden, y cuando les digo que quiero hacer algo, ellos mismos ya confían más de que lo pueda lograr que yo mismo en ese momento. La credibilidad que adquirí con todo esto es muy grande, y también  una responsabilidad a la hora de afrontar los nuevos desafíos.

En Fuertes Servicios, las personas con discapacidades demuestran día a día su capacidad para desarrollar su trabajo de manera integrada y eficiente. ¿el accidente te ha hecho replantearte las condiciones de estas personas?

Mucho, yo siempre quise ayudar a la gente, pero en muchas ocasiones era el primero en quedarme paralizado por el impacto de la situación, y a pesar de querer, la situación me superaba y la impotencia era enorme, porque una vez en casa pensaba por qué no había ayudado. Todo esto sin duda era producido por la falta de información y el impacto que me producía era enorme, una vez vivido desde el otro lado, te das cuenta de que no es así, son personas normales, y que lo que hay en muchos casos es falta de información, falta de concienciación y falta de experiencia desde pequeños de cómo tratar temas así. Porque debería estar normalizado.

Tus publicaciones diarias son siempre entusiastas y positivas, ¿qué mensaje les darías a las personas con discapacidad que todavía sienten miedo a enfrentarse a una vida normalizada?

Todos de una manera u otra podemos adaptarnos y continuar, en la vida nos aparecerán diez millones de razones por las que no hacer las cosas, por las que no luchar, por las que ni tan siquiera levantarnos, pero es una, solo una razón la que  debemos buscar, la que marcará la diferencia, la que hará que queramos luchar, ya sea mediante el deporte, la familia, el trabajo, los amigos, o la que nos motive y mueva, hará que nos adaptemos, esa razón será la causante de la luz en nuestra propia oscuridad.

Por otro lado, ¿qué mensaje podemos enviar a las empresas que todavía no integran a personas con discapacidad en sus plantillas?

Que TODOS  con las herramientas necesarias somos “aptos”, que TODOS con trabajo, apoyo y esas herramientas adaptadas, somos perfectamente personas con la capacidad para realizar el trabajo necesario. Que no debería haber una exclusión social a un puesto de trabajo, porque lo “socialmente estandarizado” no marca que se haga 

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